Empezamos calentando,
después fuimos a escalar al primer nivel, sin arneses y no subiendo más
de un metro, y después ya fuimos a las paredes verticales que medían
entre 15 y 20 metros y que por supuesto fueron las mejores.
Al principio puede
parecer un poco difícil, e incluso causar un poco de impresión, pero una
vez que practicas un poco es muy divertido. Hay quien llegó hasta
arriba.
Ha sido una experiencia muy interesante y emocionante, y nos gustaría que hubiera más salidas de este tipo este curso.
Cristina Pérez y Covadonga García, 2º ESO



